Cuando hablamos de crecimiento empresarial, casi siempre lo asociamos con algo positivo.
Más clientes.
Más ventas.
Más mercados.
Más oportunidades.
Y aunque el crecimiento es una aspiración natural para cualquier organización, con el tiempo he aprendido que existe una pregunta mucho más importante que pocas veces nos hacemos:
¿Estamos preparados para crecer al ritmo que queremos crecer?
Porque no todo crecimiento fortalece una empresa.
Algunas veces, incluso puede debilitarla.
En la industria turística esto ocurre con más frecuencia de lo que parece.
La presión por aprovechar oportunidades, abrir nuevos mercados o incrementar resultados puede llevar a tomar decisiones aceleradas.
Sin embargo, crecer sin estructura suele tener consecuencias que aparecen más adelante.
Procesos que dejan de funcionar.
Equipos que se sobrecargan.
Niveles de servicio que se deterioran.
Y organizaciones que comienzan a perder aquello que las hizo exitosas en primer lugar.
Durante años hemos escuchado que las empresas deben crecer constantemente.
Pero pocas veces hablamos de la importancia de fortalecer primero los cimientos.
La estructura.
La cultura.
Los procesos.
La capacidad operativa.
La sostenibilidad financiera.
Porque el crecimiento no debería medirse únicamente por el volumen que una empresa alcanza.
También debe medirse por su capacidad para sostenerlo.
He comprobado que algunas de las mejores decisiones empresariales no consisten en avanzar más rápido.
Consisten en detenerse a tiempo.
Evaluar.
Reordenar.
Fortalecer.
Y preparar a la organización para el siguiente nivel.
Decir “todavía no” a una oportunidad puede ser tan valioso como decir “sí”.
Especialmente cuando esa decisión protege el futuro de la empresa.
En turismo trabajamos en una industria dinámica, sensible a cambios económicos, sociales y geopolíticos.
Por eso el crecimiento sostenible debe estar por encima del crecimiento impulsivo.
No se trata de crecer menos.
Se trata de crecer mejor.
Porque al final, el éxito no está determinado únicamente por cuánto crece una organización.
Sino por cuánto tiempo es capaz de sostener ese crecimiento.

Por: Ignacio Roca
CEO del Holding M&M