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Turismo

Cultura organizacional  ·  Gestión empresarial  ·  Liderazgo Empresarial  ·  Turismo B2B
Cultura empresarial: la ventaja competitiva invisible

Cuando se habla de ventajas competitivas, normalmente pensamos en innovación, tecnología, infraestructura o posicionamiento de mercado.

Son elementos importantes.

Pero existe una ventaja mucho más poderosa y, al mismo tiempo, menos visible.

La cultura.

No la cultura que aparece en una presentación corporativa.

Ni la que se imprime en una pared.

Ni la que se menciona durante una reunión.

La cultura real.

La que se vive todos los días.

He aprendido que la cultura no es lo que una organización declara.

La cultura es lo que permite.

Es aquello que tolera.

Aquello que reconoce.

Y aquello que corrige.

Por eso, cuando una empresa atraviesa momentos de presión, la cultura deja de ser un concepto abstracto para convertirse en una realidad tangible.

Es en esos momentos donde se revela quiénes somos realmente como organización.

Cuando aparecen desafíos operativos.

Cuando el mercado cambia.

Cuando los resultados no son los esperados.

Cuando las decisiones difíciles no pueden postergarse.

La cultura define cómo reaccionamos.

También determina algo igual de importante: la coherencia.

Toda empresa tiene un discurso.

Pero no todas logran que ese discurso coincida con sus acciones.

Los colaboradores perciben rápidamente cuándo existe una brecha entre lo que se dice y lo que realmente ocurre.

Y cuando esa brecha crece, la confianza se debilita.

Por el contrario, cuando existe coherencia entre los valores declarados y las decisiones que se toman, la cultura se fortalece.

Y una cultura fuerte genera compromiso.

Genera confianza.

Genera estabilidad.

En una industria como la turística, donde convivimos con cambios permanentes, ciclos económicos variables y altos niveles de exigencia, la cultura se convierte en un factor decisivo.

Porque las estrategias pueden modificarse.

Los mercados pueden cambiar.

Incluso los modelos de negocio pueden evolucionar.

Pero una cultura sólida permite que las organizaciones se adapten sin perder su identidad.

Por eso considero que las empresas más resilientes no son necesariamente las que tienen más recursos.

Son aquellas que han construido una cultura capaz de sostener el crecimiento, enfrentar la incertidumbre y mantener la dirección cuando las condiciones cambian.

Una empresa fuerte no se define únicamente por su estrategia.

Se define por la cultura que respalda esa estrategia.

Y esa es una ventaja competitiva que difícilmente puede copiarse.


Por: Ignacio Roca
CEO del Holding M&M

June 8, 2026
Estrategia Corporativa  ·  Gestión empresarial  ·  Liderazgo Empresarial  ·  Turismo B2B
No todo crecimiento es buen crecimiento

Cuando hablamos de crecimiento empresarial, casi siempre lo asociamos con algo positivo.

Más clientes.

Más ventas.

Más mercados.

Más oportunidades.

Y aunque el crecimiento es una aspiración natural para cualquier organización, con el tiempo he aprendido que existe una pregunta mucho más importante que pocas veces nos hacemos:

¿Estamos preparados para crecer al ritmo que queremos crecer?

Porque no todo crecimiento fortalece una empresa.

Algunas veces, incluso puede debilitarla.

En la industria turística esto ocurre con más frecuencia de lo que parece.

La presión por aprovechar oportunidades, abrir nuevos mercados o incrementar resultados puede llevar a tomar decisiones aceleradas.

Sin embargo, crecer sin estructura suele tener consecuencias que aparecen más adelante.

Procesos que dejan de funcionar.

Equipos que se sobrecargan.

Niveles de servicio que se deterioran.

Y organizaciones que comienzan a perder aquello que las hizo exitosas en primer lugar.

Durante años hemos escuchado que las empresas deben crecer constantemente.

Pero pocas veces hablamos de la importancia de fortalecer primero los cimientos.

La estructura.

La cultura.

Los procesos.

La capacidad operativa.

La sostenibilidad financiera.

Porque el crecimiento no debería medirse únicamente por el volumen que una empresa alcanza.

También debe medirse por su capacidad para sostenerlo.

He comprobado que algunas de las mejores decisiones empresariales no consisten en avanzar más rápido.

Consisten en detenerse a tiempo.

Evaluar.

Reordenar.

Fortalecer.

Y preparar a la organización para el siguiente nivel.

Decir “todavía no” a una oportunidad puede ser tan valioso como decir “sí”.

Especialmente cuando esa decisión protege el futuro de la empresa.

En turismo trabajamos en una industria dinámica, sensible a cambios económicos, sociales y geopolíticos.

Por eso el crecimiento sostenible debe estar por encima del crecimiento impulsivo.

No se trata de crecer menos.

Se trata de crecer mejor.

Porque al final, el éxito no está determinado únicamente por cuánto crece una organización.

Sino por cuánto tiempo es capaz de sostener ese crecimiento.


Por: Ignacio Roca
CEO del Holding M&M

May 27, 2026
Cultura organizacional  ·  Estrategia de negocio  ·  Gestión empresarial  ·  Liderazgo Empresarial
Liderar en turismo: decisiones que no siempre se ven

El liderazgo en la industria turística suele evaluarse por resultados visibles.

Ventas. Expansión. Reconocimiento.

Pero muchas de las decisiones más importantes no se ven. Se toman en silencio.

Decidir no asumir un riesgo financiero desproporcionado.
Elegir fortalecer procesos antes de crecer.
Priorizar cultura sobre volumen.

En una industria donde los ciclos económicos y políticos impactan rápidamente, el liderazgo requiere equilibrio.

Ni exceso de conservadurismo ni impulsividad.

Liderar es entender que cada decisión tiene impacto en colaboradores, aliados y clientes.

Y que la sostenibilidad no es un discurso, es una práctica constante.

El turismo necesita líderes que piensen en el siguiente trimestre.

Pero también en la próxima década.

Construir empresa no es acumular temporadas exitosas.

Es sostener estructura en cualquier escenario.


Por: Ignacio Roca
CEO del Holding M&M

May 20, 2026
Industria Turística  ·  Liderazgo Empresarial  ·  Relaciones Comerciales  ·  Turismo B2B
El valor de las relaciones en una industria que conecta personas

Vivimos una época en la que prácticamente todo puede gestionarse desde una pantalla.

Reservas, negociaciones, reuniones, contratos e incluso experiencias de viaje pueden comenzar con un clic.

Sin embargo, hay algo que sigue siendo imposible de reemplazar: la confianza que se construye cuando las personas se encuentran.

A lo largo de mi trayectoria en la industria turística he comprobado que las relaciones más sólidas no nacen de una transacción. Nacen de una conversación.

Una conversación que permite entender desafíos, identificar oportunidades y descubrir puntos en común que difícilmente aparecen en un correo electrónico o en una reunión virtual.

El turismo es, por definición, una industria de conexiones.

Conecta destinos con viajeros.

Conecta culturas.

Conecta experiencias.

Pero también conecta empresas, profesionales y organizaciones que comparten el objetivo de construir un sector más fuerte y sostenible.

Por eso considero que los espacios de encuentro entre agencias, operadores, mayoristas y aliados estratégicos siguen siendo tan relevantes.

No porque permitan presentar productos.

Sino porque generan algo mucho más valioso: relaciones.

Y las relaciones generan confianza.

La confianza genera oportunidades.

Y las oportunidades impulsan el crecimiento.

Muchas veces se habla del futuro del turismo desde la tecnología, la inteligencia artificial o la transformación digital.

Todos son temas importantes.

Pero ninguna herramienta tecnológica sustituye la capacidad de mirar a alguien a los ojos, escuchar sus necesidades y construir una relación basada en credibilidad y compromiso.

El verdadero crecimiento de nuestra industria dependerá siempre de nuestra capacidad para colaborar.

De compartir conocimiento.

De construir alianzas.

Y de trabajar con una visión común.

Porque el turismo no avanza únicamente por la fortaleza de una empresa.

Avanza cuando todo el ecosistema crece junto.

Hoy más que nunca, la confianza sigue siendo uno de los activos más importantes de nuestro sector.

Y la confianza sigue teniendo un origen profundamente humano.


Por: Ignacio Roca
CEO del Holding M&M

May 14, 2026
Estrategia Empresarial  ·  Industria Turística  ·  Liderazgo Empresarial  ·  Turismo B2B
El turismo como industria, no solo como experiencia

Cuando hablamos de turismo, la conversación suele centrarse en destinos, experiencias y emociones.

Y es lógico.

Al final, el viajero recuerda lugares, personas y momentos.

Sin embargo, quienes trabajamos dentro de esta actividad sabemos que existe una realidad menos visible, pero igualmente importante: el turismo es una industria.

Una industria que genera empleo, impulsa economías locales, conecta mercados y moviliza inversiones.

Detrás de cada experiencia exitosa existe una cadena de valor compuesta por agencias, mayoristas, operadores, aerolíneas, hoteles, proveedores y equipos humanos que trabajan de forma coordinada para que todo funcione correctamente.

Por eso considero que uno de los grandes desafíos que enfrenta el sector es dejar de ver el turismo únicamente como una experiencia y comenzar a gestionarlo como una industria.

La diferencia parece sutil, pero cambia completamente la manera de tomar decisiones.

Cuando se piensa únicamente en la experiencia, las prioridades suelen concentrarse en la promoción y la comercialización.

Cuando se entiende el turismo como una industria, aparecen otros factores igual de importantes:

  • Profesionalización.
  • Estructura empresarial.
  • Gestión de riesgos.
  • Innovación.
  • Formación de talento.
  • Sostenibilidad financiera.

La competitividad del sector no depende únicamente de atraer más viajeros.

También depende de la capacidad que tengan las empresas para responder a mercados cada vez más exigentes y dinámicos.

En Ecuador tenemos una gran oportunidad.

Contamos con recursos naturales extraordinarios, una ubicación privilegiada y una oferta turística diversa.

Pero para convertir ese potencial en crecimiento sostenible necesitamos fortalecer la estructura empresarial que sostiene la actividad.

Las empresas tienen un rol fundamental en este proceso.

Invertir en procesos, fortalecer equipos, desarrollar liderazgos y construir relaciones de largo plazo son acciones que generan un impacto mucho más profundo que cualquier resultado de corto plazo.

El turismo seguirá siendo una experiencia para quienes viajan.

Pero para quienes tenemos la responsabilidad de construirlo y desarrollarlo, seguirá siendo una industria que requiere visión, organización y compromiso.

Porque el crecimiento sostenible no es producto de la improvisación.

Es consecuencia de una industria que entiende su responsabilidad y trabaja para fortalecerla cada día.


Por: Ignacio Roca
CEO del Holding M&M

May 12, 2026
Actividades
Turismo 2050: Accede a una nueva demanda global de 4,2 billones de dólares

Hany Abdelkawi es el principal experto de Google en innovación e investigación global del sector turístico. Su último informe se ha elaborado en colaboración con referentes de la industria, incluida la consultora Álvarez & Marsal.

Las perspectivas del sector turístico son más sólidas que nunca, pero las reglas están cambiando. En 2050, la base global de viajeros no solo crecerá, sino que se reestructurará radicalmente. A medida que la población viajera pase del 50% al 70%, los viajes dejarán de ser un lujo discrecional para convertirse en una necesidad innegociable.

Este cambio inyectará en el ecosistema 4,2 billones de dólares adicionales de gasto y 1.900 millones de nuevos viajes en comparación con 2025. Pero aquí va una advertencia para la alta dirección: el volumen no es sinónimo de valor. En 2050, la demanda estará fragmentada por destinos, con predominio del turismo nacional, y será significativamente más costosa de atraer sin un cambio de estrategia.

Hoja de ruta del turismo hacia 2050: Cambios clave en la movilidad global

El último estudio de Google en colaboración con Álvarez & Marsal traza un futuro prometedor para el sector turístico. En él se analizan las implicaciones cruciales para las marcas y los pasos que deben dar hoy mismo para aprovechar esta oportunidad.

Estos son algunos de los hallazgos clave del informe:

  • Crecimiento sólido de la demanda: Los viajes internacionales se han duplicado en los últimos 25 años y se prevé que vuelvan a duplicarse para 2050, alcanzando los 3500 millones de desplazamientos.
  • Diversificación de los destinos: La era de los “cinco grandes” destinos está llegando a su fin. Nuestros datos predicen que la cuota de mercado de los 5 principales destinos actuales se reducirá del 26% al 18% para 2050. El crecimiento se está extendiendo a un conjunto más amplio de países, y los destinos que se encuentran por debajo del top 15 están ganando una cuota de mercado significativa. Esta fragmentación exige un cambio fundamental en la estrategia de búsqueda. A medida que el interés de los viajeros se diversifica, las marcas deben ampliar su alcance para captar esa variedad de destinos emergentes, optimizando sus campañas para más destinos que nunca.
  • Valor frente a volumen: La región de Asia-Pacífico (APAC) superará a Europa en volumen de turismo emisor y gasto total a medida que los viajes regionales se expandan con el aumento de la clase media y las economías emergentes. Sin embargo, los viajeros europeos liderarán el crecimiento del gasto por viaje, gracias a la base de viajes de corta distancia de la región y a una mayor proporción de viajes de larga distancia.
  • El turismo nacional como pilar: El turismo nacional seguirá siendo los cimientos del sector, representando más del 90% del total de los viajes. Para capturar este volumen, las marcas del sector turístico necesitan una estrategia de búsqueda específica para el mercado nacional, ya que los usuarios emplean diferentes palabras clave y comportamientos cuando reservan viajes dentro de su país en comparación con las vacaciones internacionales. Para los operadores globales, las reservas nacionales también son un punto de partida muy valioso para generar fidelidad a la marca. Presentar a los viajeros locales unos estándares de servicio elevados es una forma eficaz de asegurar que generen ingresos internacionales de alto valor en el futuro.
  • El catalizador de la IA agéntica: Gestionar 3500 millones de desplazamientos con los procesos manuales o digitales lineales actuales es imposible. El cambio hacia la IA agéntica no consiste solo en tener un mejor chatbot, sino en lograr una eficiencia operativa autónoma. La IA ya está pasando de “asistir” al viajero a “gestionar” el viaje. En el futuro, también será posible que los viajeros terminen de reservar vuelos y hoteles directamente en el Modo IA. Esto significa que las marcas del sector turismo deben considerar cuidadosamente el contenido que crean para los potenciales viajeros para asegurar su presencia en este proceso de reserva. Aquellas que ofrezcan información clara y detallada, diseñada para responder a las preguntas de los clientes, tienen más probabilidades de aparecer en las respuestas impulsadas por IA de Google.

“Los consumidores nativos digitales y un segmento senior con alto poder adquisitivo pronto dominarán el gasto turístico, lo que requerirá productos diferenciados que se ajusten a nuevos patrones, como estancias más largas, creación de comunidades y los viajes en solitario”, añade Jorge Gilabert, Managing Director de Álvarez & Marsal.

Añade: “Aunque la IA agéntica remodelará los modelos operativos, para aprovechar su potencial es necesario modernizar los cimientos de los datos hoy mismo. Todo ello sin olvidar que el servicio personalizado sigue siendo el factor diferenciador clave en un sector que se basa en personas que atienden a personas”.

“La IA es el nuevo sistema operativo del sector turístico, diseñado para impulsar la rentabilidad a escala global al automatizar millones de decisiones operativas”, explica Maialen Carbajo, Directora de Travel en Google España. “Este mismo sistema es el que transforma el recorrido del viajero, creando una experiencia fluida desde el primer momento de inspiración hasta el propio viaje.”

A medida que pasamos de la era de la información a la era agéntica, el volumen ya no garantiza la rentabilidad. Sin las herramientas adecuadas, solo generará más ruido.
Las marcas turísticas que triunfarán en 2050 serán las que usen la IA para dominar las complejidades de la distribución, asegurando que su valor sea reconocido tanto por los algoritmos como por los viajeros. El objetivo es sencillo: automatizar la lógica para escalar la magia.

Fuente: Google

January 16, 2026